sábado, 29 de enero de 2011

No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme. No voy a rayarme.

Esta vez no. Porque no tengo motivos. No, no los hay. Me quieres. Te quiero. ¿Qué podría salir mal?. ¿Qué más da lo demás?. ¿Acaso importa?. Y en caso de que importase. ¿Lo íbamos a permitir?.

BUAH BUAH BUAH que llegue el 18 de febrero de una vez -_-

miércoles, 26 de enero de 2011

- Después de todo lo que haces por mí... es lo mínimo.

No te puedes hacer una idea de cómo te odio cuando me dices eso... ¿Todo lo que hago por tí? Pero si cuando estoy a tu lado siempre me siento chiquitita, mínimamente importante! Casi nunca sé de qué hablar, me siento tonta, pienso que todo lo que voy a decir va a ser causa de risa, o de pena, que no sé qué es peor. Me siento vulnerable, me da vergüenza hasta mirarte...

domingo, 16 de enero de 2011

viernes, 14 de enero de 2011



Verás, intentaré ser lo más explícita posible... Sí. Creo que todo se resume en esas dos palabras :)

miércoles, 5 de enero de 2011

Como sé que no te vas a dar cuenta...

Hoy voy a volver a dedicarte una entrada. Sí, hoy me has pillado de buenas, porque para que me acuerde de tí, tela. Todo este tiempo te he mantenido en el cajón de las cosas olvidadas (sí, se me da genial eso de huir de la realidad, como buena cobarde), pero hoy la música me ha ganado la batalla (es inevitable recordarte cuando suena pieces). Has elevado el significado de decepción al máximo exponente. Lo tuyo, por tener, no tiene ni nombre. ¿Sabes? Hubo un tiempo en el que pensaba que eras distinto, especial, diferente. Y llevaba razón. Eres totalmente distinto, especial y diferente a como pensaba que eras, exactamente igual que todos los demás. Sé que desde fuera puede parecer que soy una celosa/amargada/como quieras llamarlo. Pero nada más lejos de la realidad. De vez en cuando me permito recordarte, y pensar en lo que pudo haber sido, aunque debo confesarte que en el fondo me alegro de haberlo descubierto a tiempo. La magia de tus ojos era un truco, pura fantasía barata. Como todo lo que tiene que ver contigo.

martes, 4 de enero de 2011

Diecinueve días sin pasar por aquí, increíble pero cierto. He necesitado más que nunca escribir en estos días, pero no ha sido posible, quizá por eso ahora mismo esté TAN al borde de la saturación que no soy capaz de hilar más de tres palabras con sentido -_-.

Ha sido una navidad extraña. Las primeras sin él, pero las primeras con ella. Así han sido todo el tiempo, contradictorias. Pasar de la más sonora de las carcajadas al llanto en cuestión de minutos ha sido la rutina de estos días.

No puedo seguir.
Sólo quería dejar constancia de que he sobrevivido. Es mucho más de lo que esperaba :)

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Odio los días 15.

Hola! (sé que es un mísero saludo, pero es que no sé ni cómo empezar... qué te digo, si es que me estás escuchando?)

Sé que prometí que iría a verte todos los días 15 a donde quiera que estuvieses, y también sé que, desde el primero que fui he hecho como que se me ha olvidado. Sí, me estoy comportando como una auténtica cobarde, lo que viene a ir siendo huir de la realidad a toda costa.

Ya es el sexto, quién lo diría. Seis meses sin tí. Y las cosas han cambiado, créeme que han cambiado. La enana ya anda, sabes? Está lindísima, aunque es igual que su padre (qué le hacemos, no podía ser perfecta) y bueno, normalmente es buena, pero hoy estaba insoportable (como todos, hoy ha sido un día difícil ¿sabes?), me ha llegado yogur y fruta hasta el pelo (la he tenido que subir en mis hombros para que se estuviera quieta, como lo oyes!). Es la única alegría que tenemos en casa, y menos mal, porque si no no sé qué sería de nosotras.

Mamá no está mal. O al menos, hace como que no lo está cuando estamos delante. Me he dado cuenta de que de mayor quiero ser como ella. Es una tía fuerte. Dice que ahora entiende que te quejaras de tanto papeleo, que ella no sirve para estas cosas, pero yo creo que lo hace estupendamente. Te echa mucho de menos. A mí no para de darme la lata con los estudios, desde luego si no lo hago no es por falta de aviso.

Las hermanas están bien, ya sabes tú. Cada una con sus manías, y con sus tonterías, pero bien. Una con hipocondria extrema, la otra con su gimnasio, qué te voy a contar. Felices con sus vidas, con sus rutinas.

De mí... qué te digo de mí? No sabes cuánta falta me haces. Echo de menos el beso de buenos días, el que te daba al llegar del trabajo, y cuando te ibas, y el de cuando volvías a llegar. Echo de menos el ruido de tus llaves (porque ningunas suenan igual) a las 8 de la tarde. Que me sacaras el coche porque me daba miedo. Tus silbidos cuando llegabas. Los paseos en bici por la playa. El huevo kinder de los domingos, que se acabó a los 15 pero que de vez en cuando y cuando menos lo esperaba (y más falta me hacía) me regalabas, aunque fuera "mu grande pa esas tonterías". Decirte "te está creciendo pelo eh? :P". Los periódicos. Tu risa viendo los dibujos de la pantera rosa. Que me dijeras siempre que no, aunque luego acabara convenciéndote.

Va a ser la peor navidad de la historia. Pero también fueron los veintiún años, dos meses y nueve días mejores de mi vida. Sólo espero que me entiendas por no ir a verte. Que en días como hoy me vuelva realista y sea consciente de que no te voy a volver a ver no implica que el resto de los días me asome a tu cuarto a darte las buenas noches, y que oiga la puerta y piense que eres tú, y que vea el coche aparcado en la puerta y piense que vuelves de trabajar.

Seis meses, diecinueve horas, cincuenta y cinco minutos. Mejor no contar los segundos, sería multiplicar el sufrimiento por sesenta, y no sé hasta qué punto sería soportable.